Tuesday, August 08, 2006


El Blog de Miguel.-

Quién es Miguel?; que tiene que ver con la helicicultura en el Uruguay?

Respondamos de a poco: Soy un uruguayo de 55 años, con un Master en Biología, docente de la Facultad de Veterinaria de Montevideo, Uruguay, desde hace mas de veinte años. A comienzos de 1990 empezamos con otros compañeros a trabajar en el area de la helicicultura, además de nuestras líneas habituales de investigación, restándole tiempo a nuestros momentos de esparcimiento y a las horas que podiamos pasar con nuestra familia.
No somos genios ni "las sabemos todas", pero lo que hemos hecho siempre ha sido con rigor científico y cuando tuvimos que decir "nos equivocamos", lo hicimos.
Curriculum en helicicultura
. Publicaciones realizadas

Mernies, B.; de León, L.; Aldrovandi, A.; de Bethencourt, M. “Helicicultura en el Uruguay: Evaluación de dos años de actividad”. Simposio de Recursos Genéticos para América Latina y el Caribe”. Pag. 111. 2005

de Bethencourt, M. “La cría del caracol de tierra” El Albéitar, N° 18 pag.9. 2005.

de Bethencourt, M.; de León, L. “Viabilidad de la empresa helicícola en el Uruguay” Revista de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay vol. 40 N° 158 pp. 26- 28. 2005.

de Bethencourt, M. “Helicicultura en Uruguay” mesa redonda “producciones alternativas” Encuentro de la Sociedad Uruguaya de Biociencias”. Pag. 121. 2005.

de Bethencourt, M.; Errandonea, N.; de León, L.; Moraña, A.; Gastel, T.; Viqueira, M. “Estudio histológico de la piel dorsal del Helix aspersa.” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag.12. Montevideo.2005

de Bethencourt, M.; Mernies, B.; de León, L.; Torrens, M. “Cría del caracol Helix aspersa en convivencia con “bicho bolita” (Armadillidium vulgare).” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. 7. Montevideo.2005

Moraña, A.; de Bethencourt, M.; Gastel, T.; de León, L.; Viquiera, M. “Descripción histológica del aparato digestivo del Helix aspersa” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. 13. Montevideo.2005

Gastel, T.; Moraña, A.; de León, L.; de Bethencourt, M.; Viquiera, M. “Descripción histológica del aparato digestivo del Helix aspersa II” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. (anexo). Montevideo.2005

de León, L.; de Bethencourt, M.; Negrín, S. “Caracterización de planarias como predadores en helicicultivos y forma de combatirlas” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores. pag. 14. Montevideo.2005

de Bethencourt, M. “El calcio y el caracol” 3er. Encuentro Nacional de Helicicultores. pag. 16-17. Montevideo.2005.

de Bethencourt, M.; Errandonea, N.; de León, L. “Análisis bromatológico de carnes en Helix aspersa.” 2do. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. 9. Durazno.2004

de Bethencourt, M.; de León, L.; Mernies B. “Cría de alevines, estudio comparativo de dos sistemas.” 2do. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. 15. Durazno.2004

de Bethencourt, M.; Hikichi, K. “Viabilidad de la helicicultura orgánica en el Uruguay.” 2do. Encuentro Nacional de Helicicultores.pag. 10. Durazno.2004

Hikichi, K.; de Bethencourt,M. “Helicicultura orgánica”. ”. IV Jornadas Técnicas de la Facultad de Veterinaria. pag .2003.

de Bethencourt M. “Variaciones en los tiempos de incubación de huevos de Helix aspersa Mûller en función de la temperatura”. IV Jornadas Técnicas de la Facultad de Veterinaria. pag 163.2003.

de Bethencourt,M. “Parámetros reproductivos del caracol de tierra (Helix aspersa) en cría intensiva”. III Simposio Iberoamericano sobre Conservación de Recursos Zootécnicos Locales y Desarrollo Rural Sostenible. ppIII6. 2002.

de Bethencourt,M. “Viabilidad de la Empresa Helicícola”. III Simposio Iberoamericano sobre Conservación de Recursos Zootécnicos Locales y Desarrollo Rural Sostenible. Pp V4. 2002.

de Bethencourt, M. “Helicicultura: renacimiento de una antigua zootecnia”. III Jornadas sobre Animales Silvestres, Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente. Pp 14 – 16. 2001.

de Bethencourt,M.; Hirigoyen,D.; de Bethencourt,P.: "Existencia de Riccardoella limacum en poblaciones salvajes y de criadero de Helix aspersa Müller de los departamentos de Montevideo, Canelones, Paysandú y Maldonado". Ann. 7mas.Jorn. Cientif. Soc. Urug. Biociencias. pp 119. 1995.

de Bethencourt,M.; Mernies,B.; Vila Hill,F.; "Determinación de la heredabilidad del tamaño y peso corporal en cepas uruguayas de Helix aspersa Müller". Ann. 7mas. Jorn. Cientif. Soc. Urug. Biociencias. pp. 120. 1995.

Denis,N.; de León,L.; de Bethencourt,M. "Análisis bromatológico de partes blandas de Helix aspersa M." Ann. 7mas. Jorn. Cientif. Soc. Urug. Biociencias. pp 120-121. 1995

Hirigoyen,D.; Meni,G.;Glousse,G.; Vidarte, A.; Fernandez, .; de Bethencourt, M. determinación de oligoelementos y metales pesados en Helix aspersa producidos con fines alimenticios."Ann. 7mas. Jorn. Cientif. Soc. Urug. Biociencias. pp 121-122. 1995.

Podestá, M.; Hirigoyen, D.; de Bethencourt, M.: "Análisis de Sistemas de Producción Helicícolas". Ann. 3ras. Jorn. Tecn. Fac. Vet.pp.14. 1994.

de Bethencourt, M.; de Bethencourt, P.; Hirigoyen, D.: "Determinación de Parámetros Reproductivos en Helix aspersa Müller en Condiciones de Cría Controladas. Ann. 3ras. Jorn. Tecn. Fac. Vet.pp.15. 1994.

de Bethencourt, M.; Denis, N.; de León, L.: "Ensayo de Digestibilidad de dos Dietas Diferentes en Helix aspersa Müller. Ann. 3ras. Jorn. Tecn. Fac. Vet. pp.16. 1994 .

de Bethencourt, M.; de León, L.; Denis, N.: "Evaluación de Diferentes Fuentes Proteicas en la Nutrición del Helix aspersa Müller. Ann. 3ras. Jorn. Tecn. Fac. Vet. pp.17. 1994.

de Bethencourt, M. “La cría del caracol de jardín” La Granja Nacional Nº23 Diciembre 1994.

Podestá, M.; de Bethencourt, M.; Hirigoyen, D.: "Sistemas de Explotación Helicícola". Actual. & Téc. Agrop. Nº104 pp.39-43. 1993.

Hirigoyen, D.; Podestá, M.; de Bethencourt, M.: La Empresa Helicícola a Nivel Mundial." Actual. & Tec. Agrop. Nº103 pp.34-35. 1993.

de Bethencourt, M.; Podestá, M.; Hirigoyen, D. : "Explotación Comercial del Caracol de Tierra". Actual. & Téc. Agropec. Nº 101 pp.34-35, 1993.

Tuesday, August 01, 2006

A solicitud de algunos criadores hemos publicado en resumen del siguiente trabajo, presentado en el 3er. Encuentro de helicicultores del Uruguay en 2005.
CARACTERIZACIÓN DE PLANARIAS COMO PREDADORES EN HELICÍCULTIVOS Y FORMA DE COMBATIRLAS. de León, Libertad(1); de Bethencourt, Miguel(1); Negrín, Sandra(2).
En el año 2001 se detectó la aparición de gusanos negros y planos que atacaban a los caracoles en un criadero intensivo en condiciones controladas al aire libre. El estudio sistemático de dichos gusanos permitió establecer que se trataban de Platelmintos, de la clase turbelarios en particular planarias. Estos animales crecen y se desarrollan en suelos con pH ácido. Se sugirió alcalinizar el pH del suelo mediante el agregado de carbonato de calcio. Dicha medida fue efectiva, eliminándose así las planarias. En octubre de 2003 se constató en otro criadero con sistema a cielo abierto, la aparición de gusanos negros y chatos que devoraban a los caracoles, particularmente a los mas pequeños. Se repitió el tratamiento practicado en el primer establecimiento, lográndose la desaparición de las planarias entre el cuarto y quinto día de aplicado el carbonato de calcio en el área del criadero. Se concluye que: las planarias constituyen un predador más del caracol, al igual que de otras formas vivientes como ser las lombrices. Por su carácter carnívoro y por su voracidad pueden generar pérdidas importantes en los establecimientos helicícolas. A fin de prevenirlas se sugiere: a) controlar periódicamente las zonas más húmedas de los criaderos. b) en el caso de criaderos al aire libre con suelos de pH ácido se recomienda el agregado de carbonato de calcio, en mayor cantidad del que se haría en un criadero con suelos de pH neutro o alcalino. c) En el caso de detectarse la presencia de este platelminto en el criadero proceder de inmediato a combatirlo, destruyendo los animales que se capturen en forma manual y agregar cantidades elevadas de carbonato de calcio al terreno, en particular los lugares donde se constató la presencia de los predadores. Se recomienda 100g de carbonato por metro cuadrado. Otro tratamiento factible puede ser la aplicación de permanganato de potasio en soluciones acuosas concentradas en lugares sin caracoles.



Introducción:
Dado el auge que ha tenido en nuestro País durante los dos últimos años la cría del caracol de tierra, consideramos de orden encarar en forma científica el tema. En este cursillo intentaremos trasmitir algo de nuestras experiencias de más de doce años de investigación y validación de técnicas realizadas en nuestro país, referentes a la cría del Helix aspersa. Pretendemos además, interiorizar brevemente a todos aquellos que por una u otra razón han decidido encarar esta actividad, tratando de plantear en una forma realista, sin generar falsas expectativas la posibilidad de dedicarse a esta antigua zootecnia que es la “helicicultura”.

Helicicultura:
Podemos definir la helicicultura como la zootecnia que estudia la cría del caracol de tierra. Su nombre surge de término Helix, ya que las especies más conocidas que se comenzaron a criar pertenecían a dicho género (Helix pomatia, Helix aspersa , Helix aperta y Helix lucorum). Cabe aclarar que por zootecnia entendemos toda actividad tendiente a la cría de un animal del cual pretendemos obtener la mejor calidad y el mayor beneficio, tratando de disminuir al máximo los costos.

Algo de historia:
La utilización del caracol como alimento se remonta al Paleolítico, se han encontrado acúmulos de caparazones de helícidos en grutas del norte de Africa, conformando montículos llamados “escargotiers” de 10 a 200 metros de largo por 1,5 de altura, constituídos por restos de Helix aspersa, H. melanostoma, H. constantina y H. Albea. Los restos culinarios encontrados en diversos reductos habitados, demostraron que los caracoles constituyeron la base de la alimentación de viejas civilizaciones.
La Helicicultura como tal, comenzó en la antigua Roma; siendo Fulvius Hirpinus el primero en establecer una granja helicícola, denominada "Cochlearium vivaria", hace aproximadamente 2000 años. Hirpinus, diseñó instalaciones en sitios sombreados, frescos, húmedos y cerrados, con un sistema de humidificación. Desde esa época el caracol comenzó a considerarse como un plato sumamente delicado. Varios siglos después, el consumo del caracol dejó de ser exclusividad de griegos y romanos, llegando a ocupar alrededor del año 1850, un lugar privilegiado en las costumbres gastronómicas de franceses, alemanes y españoles. Pero sus cualidades no se limitaron solamente al área gastronómica, sino que ocupó un sitio preponderante en la farmacopea . Se consideraba como infalible para contener hemorragias y tenía una acción eficaz en la hidropesía, contra la gota y hasta podía curar la hernia.

En la actualidad, se utilizan algunos extractos en cosmética y farmacología. Hasta mediados del siglo XX, los caracoles que se consumían eran simplemente recolectados de la naturaleza, pero la captura indiscriminada, el uso abusivo de plaguicidas y herbicidas disminuyó sensiblemente la población de los helícidos europeos, comenzando en la década de los ’60, las primeras experiencias de cría en cautiverio, bajo diferentes condiciones.
La helicicultura está en estos momentos en vías de desarrollo en casi todo el mundo, tratando de maximizar las técnicas para hacer esta zootecnia cada vez más rentable. Se ha detectado en los dos últimos años un gran interés en el tema a nivel de América del Sur, como una producción alternativa, tal vez debido a la crisis económica que enfrenta el continente.

Especies de interés zootécnico y alimentario:
Existen muchas especies, siendo las descritas a continuación las más utilizadas: Helix aspersa, caracol común, italiano, de jardín o petit gris, de 20 a 40 mm de alto y 25 a 45 mm de ancho, parduzco con franjas oscuras transversales en la línea de sutura.
Helix pomatia, caracol de Borgoña, de las viñas, gros-blanc, de 30 a 50 mm de alto y 30 a 50 de ancho, rojizo-grisáceo con 3 a 5 franjas transversales.
Helix lucorum, caracol turco, de 30 a 45 mm de alto y 40 a 50 mm de ancho, castaño o marrón con 5 franjas de color más intenso.
Otala lactea, caracol español, de arena, de 15 a 40 mm de alto y 25 a 35 mm de ancho. Blanco rosáceo, con algunas franjas marrones espiraladas.
Achatina achatina, caracol gigante africano, caparazón alargado de hasta 50mm de alto y 200 mm de largo. Marrón grisáceo con franjas gruesas y oscuras.

Helix aspersa
De todas estas, sólo H. Aspersa y Otala lactea se encuentran en el Uruguay donde fueron ingresados por los inmigrantes europeos, hace aproximadamente 150 años. A su vez zootecnicamente hablando, la más importante de ambas es el Helix aspersa, dada su rusticidad y capacidad de poder ser criada en cautiverio. Su peso promedio es de 10 gramos, pudiendo variar entre 5 y 15 g. Este caracol es ni más ni menos que el que encontramos en nuestros jardines y quintas comiéndonos los mejores brotes de las plantitas. Antes de referirnos a su cría vamos a encarar el estudio biológico del animal, ya que el conocimiento de su anatomía y fisiología, nos van a aportar datos que serán sumamente útiles cuando nos enfrentemos a diversos problemas en el criadero. Sobre este item podemos resumir: Externamente se diferencias claramente tres partes: caparazón, cabeza y pie. La caparazón le otorga cierta defensa contra los predadores y frente a condiciones climáticas adversas. Está constituída en un 98% de minerales, en su mayor parte carbonato de calcio y un 2% de proteínas entre las que predomina la conquiolina. No existe unión entre la concha y el cuerpo. Se forma a expensas de unas glándulas ubicadas en el borde del manto. El borde del caparazón se denomina peristoma, cuando el caracol está creciendo este es delgado y sumamente friable. Al terminar el crecimiento, el peristoma se da vuelta y retuerce proyectándose al exterior. Es lo que llamamos “labio” del caparazón y lo que nos indica que el animal concluyó su crecimiento. Podemos encontrar en la literatura el termino caracol “bordeado” como sinónimo de adulto. Es importante recalcar que luego de “bordear” el animal no va a crecer más. En el caso de rupturas en la concha, si estas no son de mucha entidad el animal a expensas de las glándulas del manto las puede reparar. Puede presentar diversas coloraciones que pueden ir desde el amarillo hasta el marrón oscuro. En la cabeza podemos encontrar dos tentáculos superiores, en cuyos extremos aparecen los ojos, un par de tentáculos inferiores, más pequeños que utiliza como órganos táctiles, la boca y por último el orificio genital, ubicado detrás de la base del tentáculo superior derecho. El pie es una masa musculosa alargada y cuya función principal es el desplazamiento. Para moverse secreta un moco que le permite moverse sobre diversas superficies sin sufrir lesiones.
Morfología interna: Aparato circulatorio: La sangre del caracol se llama hemolinfa y es un líquido incoloro, que se vuelve azul cuando entra en contacto con el oxígeno. No existe red capilar somática, esta es sustituida por lagunas en donde la sangre se vuelve venosa. La hemolinfa llega por medio de venas aferentes a la red capilar pulmonar, donde se oxigena y se convierte en arterial y por medio de venas eferentes se dirige al corazón. Este está en el saco visceral, posee una aurícula y un ventrículo que empujan la hemolinfa en la aorta, la que al subdividirse en diversas ramas, la distribuyen por todo el cuerpo.
Aparato respiratorio: El caracol posee dos tipos de respiración, una a través de la piel y otra por el seudopulmón o cavidad paleal que se comunica al exterior por un orificio llamado neumostoma.
Aparato excretor: Posee un solo riñón de color amarillento, situado entre el corazón y el intestino. Su canal excretor desemboca en la cavidad paleal junto al ano.
Aparato nervioso: Posee un sistema nervioso central y un sistema simpático. El central está constituido por un conjunto de pares ganglionares localizados en la cabeza, alrededor del esófago. El sistema simpático inerva el aparato digestivo.
Aparato digestivo: Comienza en la boca, se continúa con el bulbo bucal, provisto de la rádula, luego faringe, esófago, un estómago reodeado por dos glándulas salivales que desembocan en el bulbo bucal, un intestino en forma de U que desemboca en el neumostoma. Como glándulas anexas se encuentra el hepatopáncreas, que proporciona enzimas para la digestión. Desemboca por un conducto entre el estómago y el intestino
Reproducción: Es un animal hermafrodita insuficiente, desempeñando cada individuo, alternativamente o a un mismo tiempo la función de macho y de hembra. Posee una glándula, llamada glándula hermafrodita u ovotestis, capaz de producir simultáneamente óvulos y espermatozoides. Aunque son hermafroditas, no se produce la autofecundación, (deben acoplarse unos con otros, haciendo cada animal de macho y de hembra a la vez). La época de apareamiento comienza generalmente en primavera y se puede extender hasta muy avanzado el verano, e inclusive en los primeros meses de otoño. La gestación dura unos quince días, después de los cuales el caracol pone en uno o dos días de 70 a 100 huevos. Estos miden de 2 a 4 mm y son de un color blanco grisáceo, tienen un aspecto gelatinoso y son depositados en pequeños montones, en la tierra y debajo de hojas secas, de musgo o en las grietas de las rocas, casi siempre en lugares húmedos. El tiempo de incubación es de alrededor de 30 días, variando con la humedad y la temperatura. La eclosión de los huevos se produce en la noche.
Los sentidos poseen una distribución diferente a los animales que conocemos habitualmente. El tacto está representado por corpúsculos mayormente ubicados en los tentáculos, en particular los menores, los labios y borde del pie. La vista es más que nada fotorreceptora, con muy poco poder visual. Los ojos se encuentran en los extremos de los tentáculos mayores.
El caracol desarrolla tres ritmos de vida: a) Ritmo de vida activa, cuando se desplaza para alimentarse. b) Ritmo de vida semi disminuído de verano, también conocido como estivación, cuando duerme en su caparazón, durante los períodos de sequía y c) Ritmo de vida disminuído, en invierno cuando se producen grandes fríos (hibernación).
La hibernación permite al animal sobrevivir en condiciones adversas, consiste en disminuir su metabolismo. Para entrar en ese estado el caracol envía señales desde su sistema nervioso al resto del organismo. Estas señales son enviadas cuando disminuye la temperatura (por debajo de 5ºC) o cuando aumenta (por encima de 25ºC), cuando no hay alimento o cuando la humedad es muy baja. Está en discusión la influencia del fotoperíodo. Aún en condiciones totalmente controladas el caracol debe hibernar, ya que de no hacerlo algunas de sus funciones vitales comienzan a alterarse. Antes de epifragmar, el caracol ayuna, realizando así una autopurga, vaciando su tubo digestivo de sustancias que pudieran fermentar y provocar patologías. Para hibernar comienza produciendo un moco a expensas de las glándulas que se encuentran en el pie, con un contenido alto en calcio, que se endurece al contacto con el aire formando así el epifragma, membrana que lo aisla parcialmente de medio externo. Esta membrana es permeable a los gases, permitiendo el ingreso de oxígeno. En Uruguay los animales adultos hibernan entre los meses de junio y setiembre. Hemos comprobado que en ese lapso se produce alrededor de un 12% de mortalidad. Durante ese tiempo se nutren de glucógeno acumulado en el hepatopáncreas y pierden entre un 20 a un 30% de su peso corporal.
El caracol posee numerosos enemigos, entre ellos podemos destacar en Uruguay: las comadrejas, los hurones, las ratas, los ratones, las aves en general y los benteveos en particular , los lagartos, las culebras, los sapos y ranas, algunas moscas y carábidos y las babosas.
Como todo animal posee patologías, al igual que los mamíferos y aves, pueden sufrir de parasitosis, micosis, enfermedades virales, bacterianas, alimentarias y genéticas. Dentro de las parasitosis caben destacar: las acarosis debidas en particular a Ricardoella limacum: Acaro trombidiforme de la familia Ereynetidae, de color blanco, de unos 0.3mm, 6 patas en estado larvario y 8 patas en las ninfas y adultos. Es hematófago alimentándose de la hemolinfa del caracol, absorbiéndola de los vasos sanguíneos de la cavidad paleal. Cumplen casi todo su ciclo en dicha cavidad, pero pueden movilizarse rapidamente por todo el cuerpo del animal y trasladarse a otros. Ovopositan en cavidad paleal y ya desde el estado larval es hematófago. En parasitaciones superiores a 100 ácaros por caracol el animal muere de anemia. El período de máxima actividad en Uruguay es entre Noviembre y Febrero. Los tratamientos pueden ser variados: Acaricidas (ivermectinas), Piretroides, Naturales (orgánicos) ajo, cebolla, estivación inducida. Es importante considerar que a
mayor concentración biótica mayor grado de parasitación. Pueden existir también parasitaciones debidas a tremátodos: el caracol puede ser huésped intermediario de Brachylaemidae y Dicrocelium lanceolatum y D. dendriticum, cuyos esporocistos pueden comprimir órganos produciendo de esta manera una castración parasitaria. Existen también varios nematodos que pueden afectar a los helícidos, ente ellos podemos destacar Metaestrongílidos como Rhabditis gracicaudata, Allionema appendiculatum, Angiostoma aspersae, Angiostoma helicis y Nemhelix bakeri. También se encuentra el Angiostrongylus cantonensis que es el único parásito del caracol descrito que se puede transmitir al humano, atacando al sistema nervioso central, provocando una meningitis eosinofílica. Para tranquilida nuestra es endémico de Hawai y muchas islas del Pacífico, Vietnam, Tailandia, Taiwán, Filipinas, Malasia e Indonesia. Se describe también el A. Costarricencis que muchos autores consideran el mismo A. Cantonensis, el que existe en Costa Rica, Honduras, El Salvador y norte de Brasil.
Dentro de las patologías bacterianas se destacan las seudomoniasis y las Aeromoniasis. Las patologías micóticas se deben a hongos de los géneros Fusarium, Verticillium y Aspergillus. En las nutricionales se destacan el enanismo y alteraciones del caparazón por ingesta insuiciente de calcio. Mientras que en las patologías genéticas son las más relevantes el enanismo genético y las hernias genitales.

El crecimiento del caracol es relativamente rápido, llegando al estado de adulto entre el sexto y noveno mes en condiciones óptimas de cría, o alrededor del año en la vida silvestre . La vida del caracol se puede prolongar hasta los 9 años.

Sistemas de cría del caracol:

Se pueden utilizar gran variedad de métodos de cría. Entre ellos podemos destacar:

a) Cría durante parte del ciclo vital: Este consiste en recoger animales jóvenes , encerrarlos en cercados y alimentarlos con repollos, lechugas, nabos, etc., hasta el invierno, época en la que son colectados para su comercialización o consumo.

b) Cría durante todo el ciclo vital:
En este sistema los caracoles se reproducen en la propia granja helicícola y se venden cuando alcanzan un tamaño de comercialización. Esto correspondería propiamente a lo que se denomina helicicultura.
Los criaderos pueden ser al aire libre o bajo techo, pudiéndose combinar ambos, estableciendo así un sistema mixto, con las primeras fases bajo techo y el engorde al aire libre. Cabe aclarar que utilizamos el término cría al aire libre y no cría extensiva como otros autores, ya que consideramos que la extensiva, así como en el ganado criado en campo natural, tendría su equivalente en los caracoles criados en un jardín o en un baldío. En las explotaciones al aire libre se realizan plantaciones para que los caracoles se alimenten, por tanto dentro de las clasificaciones correspondería a un tipo de cría intensiva, como lo es la cría en condiciones controladas.

Explotación al aire libre:
Este tipo de explotación requiere una serie de condiciones: una tierra buena, ligeramente calcárea y con buen drenaje; refugios naturales o artificiales que permitan al caracol resguardarse de las inclemencias climáticas y de los predadores; cercados para evitar la entrada de predadores y la salida de los caracoles.
Existen los más variados tipos de caracoleras y dispositivos antifuga. Estos van desde cercos de madera, con una tela de mosquitero o media sombra de unos 10 centímetros de ancho, clavada en el extremo superior de la valla y doblada hacia adentro de la caracolera, hasta cercas realizadas con chapas de acero inoxidable con un sistema eléctrico antifuga. Es necesario además dotar al criadero con un sistema de riego, para aportar agua en las noches, asegurando así la actividad nocturna de los animales.
Existe una densidad máxima de caracoles por metro cuadrado, esta se sitúa alrededor de los 100 animales. La alimentación se puede efectuar con: alimento natural, alimento cultivado o raciones balanceadas o combiando las tres.
Para que este sistema sea rentable, se debe pensar en una superficie mínima de cría de una hectárea, en las que se podrían producir en condiciones favorables, unas 6 toneladas/año.

Explotación bajo condiciones controladas:
En este caso los animales son criados en instalaciones bajo techo, con condiciones de temperatura, luz y humedad controladas y con alimentación a base de concentrados. Generalmente se construyen tres áreas netamente definidas: de reproducción, de incubación y primera fase de cría y la de engorde.

1) Área de reproducción: En esta área se disponen los animales en “bandejas de cría”, en las que caben aproximadamente unos 2000 animales. En ella se disponen comederos, bebederos y potes de puesta. Se mantienen en condiciones de luz, humedad y temperatura constante y se alimentan a base de raciones balanceadas. Periódicamente se colectan los huevos de los potes de puesta y se trasladan al área de incubación.

2) Área de Incubación y 1ra. Fase de cría:
Los huevos son incubados en pequeños potes a temperatura y humedad controladas. Cuando los caracolitos eclosionan, son trasladados a cajas o módulos donde se les suministrarán raciones balanceadas y se mantendrán hasta que lleguen a los 2 o 3 g.

3) Área de Engorde: Los animales se mantendrán también en condiciones controladas de humedad, temperatura y luz, alimentados con raciones, hasta llegar al peso de comercialización (mayor a 8g).

Utilizando este sistema, se lleva un control muy exacto de los animales que se están criando, lo que redunda en estimar en forma muy precisa el momento en que van a poder ser comercializados, así como la cantidad de kilogramos disponibles y una superficie menor (en 1000m2 se podrían criar 10 toneladas/año). Por contrapartida la inversión va a ser mayor y el manejo sanitario muy estricto dado que se aumenta la concentración de animales por metro cuadrado.

Sistema Mixto:
Existe una combinación de los sistemas de cría bajo condiciones controladas y al aire libre la que se denomina Cría Mixta en el cual se realizan en condiciones controladas la fase de reproducción, incubación y primera fase de cría, realizándose luego el engorde a campo.


Destino final:
Una vez que los caracoles alcanzaron el tamaño adecuado, pueden ser utilizados para variados fines: Se pueden: 1) Comercializar en restoranes, supermercados, etc.. Para tal fin deben ser colocados en cajas, preferentemente de madera, con suficiente ventilación y con tapa, para evitar la fuga. 2) Trasladar a frigoríficos, donde se congelarán y podrán ser exportados. 3) Ser procesados por la industria conservera para realización de paté y otros enlatados. 4) Utilizar como complemento alimenticio de aves, que como la codorniz, el ganso, el pato, u otras, que tengan requerimientos importantes de proteínas, abaratando así el costo de las raciones.

Mercado a nivel mundial:
El consumo de caracol aumentó en todo el mundo, ha tenido y está teniendo un incremento muy importante en los países que tradicionalmente lo consumían y se han incorporado otros como USA, en donde no solo se consume una cantidad importante de animales sino que también se está comenzando a producir. En números podemos citar a Francia como un gran consumidor con cerca de 50.000 toneladas/año, , España 25.000, Italia con 20.000, Inglaterra 90, USA importa 500. En cifras totales se maneja un movimiento a nivel del mercado mundial de más de 400.000 toneladas, en distintas formas y presentaciones, con precios que oscilan desde U$ 3.- el kilogramo de animales recogidos de la naturaleza, hasta U$ 250.- o más el kilo de huevos de caracol (caviar blanco).

Helicicultura en la región:
A nivel de América del Sur Argentina exporta cerca de 3000 toneladas al mercado español desde hace 7 años, correspondiendo en casi su totalidad a animales capturados en la naturaleza. Se ha legislado sobre el tema en julio del 2002, regularizando así SENASA la cría y posterior elaboración del caracol. En Chile, además de exportar animales, se produce “helicina”, una sustancia de aplicación cosmetológica extraída de la baba del caracol, cuyo precio de venta oscila en un dólar el gramo. En Brasil se está criando el caracol gigante africano en el estado de Sao Paulo y el Helix aspersa en el sur, volcándose toda la producción al mercado interno.

Helicicultura en Uruguay:
En nuestro País salvo alguna pequeña cantidad que pasó a engrosar las exportaciones argentinas, no se registran ventas del molusco, constatándose a muy pequeña escala ventas en algunos restaurantes.
Entre el 2002 y el presente año, han aparecido varios emprendimientos, entre ellos: CALESPAY, una sociedad de pequeños criadores en Paysandú, ACCU Asociación de cultivadores de caracoles del Uruguay (tel.: 7072561, Dir.: Rivera 2610, página web http://www.accuruguay.org , agrupación de pequeños criadores, en este caso en Montevideo. Existen también pequeños emprendimientos en Canelones, Mercedes, Tacuarembó, Treinta y Tres y Maldonado. En el departamento de San José se han radicado los dos establecimientos más grandes dedicados a la helicicultura: Criadero Libertad y Agro-NativoS.A.
Ambos emprendimientos utilizaban el sistema Italiano de cría al aire libre. El Criadero Libertad se encuentra en la localidad homónima ocupando una superficie de 10 Há y Agronativo estaba en la localidad de Villa María con de 50 Há. Este criadero dió quiebra a mediados de 2005. En la primavera del 2003 ingresaron reproductores a ambos criaderos y a partir del mes de enero del 2004 se produjeron los primeros nacimientos de caracoles en cautividad. Referente a la legislación, recién se ha creado el marco legal para la cría, por decreto del Poder Ejecutivo del 23 de mayo de 2003*. En dicho decreto son definidas las competencias: siendo la Dirección General de Recursos Renovables (RENARE) la encargada del registro y control de los criaderos (Cerrito 318 Montevideo, tel. 9158434). La cual mediante un único pago de alrededor de $ 700.- y el cumplimiento de ciertos requisitos técnicos otorga la habilitación del establecimiento. Hasta el momento solo se encuentran inscritos los dos criaderos del depto. de San José y “El Espiral” criadero en condiciones controladas habilitado por RENARE en el mes de abril de 2004 en el departamento de Montevideo, sito en Tte. Galeano 4175. Por otro lado La Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) (tel. 4004689) realizará el control sanitario de los productos elaborados. Dicha Dirección se encuentra realizando los acuerdos bilaterales con países de la Comunidad Europea a fin de allanar el camino para posteriores exportaciones del producto. Durante 2003 las únicas opciones de venta real de caracoles que existieron en nuestro País, salvo a algún restaurante, consistieron en las compras realizadas por el Criadero Libertad y Agro-Nativo, para la conformación de su plantel de reproductores. Los animales se compraron en alrededor de un dólar el kilo de Helix aspersa adulto, criado o recolectado en el Uruguay. En el 2004 Criadero Libertad exportó a España 500Kg de caracoles vivos a un precio FOB superior a los dos dólares.

Exportación de caracoles:
En el caso de querer exportar a la Comunidad Europea es conveniente saber que el Código TARIC (nomenclatura arancelaria de la UE) del caracol es: 0307.60.00 – “Caracoles (excepto los de mar) vivos, frescos, enfriados, congelados, desecados o en salmuera”.

Para toda operativa de comercio exterior, el exportador uruguayo debe contar con un agente, indispensable para el trámite de sus gestiones ante la Dirección Nacional de Aduanas (D.N.A.): el Despachante de Aduanas.
Para comenzar el trámite de exportación, el exportador debe estar inscripto en el Registro Único de Contribuyentes (R.U.C.) de la Dirección General Impositiva (D.G.I.), en el Banco de Previsión Social (B.P.S.) y en el Registro de Exportadores del Banco de la República Oriental del Uruguay. Se debe tramitar el Certificado Sanitario en la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DI.NA.R.A - M.G.A.P.)

En el puerto/aeropuerto se produce:
La inspección física de la mercadería a cargo de la D.N.A., La inspección sanitaria y de calidad a cargo del M.G.A.P., la entrega al despachante de Aduanas de una vía del cumplido de embarque y de los certificados sanitarios y de calidad.

En conclusión, la cría del caracol sería una empresa viable en el Uruguay. Contamos en la naturaleza con Helícidos adaptados a nuestro territorio y a nuestro clima desde hace más de 100 años. No compiten con el hombre ni con otros animales para su alimento, pudiendo la helicicultura representar una explotación de alternativa para realizar combinada con la chacra, consumiendo los vegetales que no son comercializados, ocupando terrenos que no son utilizables para cultivos, o bien ya con inversiones de mayor envergadura, una nueva modalidad de producción no tradicional. También podría representar a aquellos que se decidan por la cría bajo condiciones controladas una fuente accesoria de ingresos, una actividad para desarrollar en pequeñas superficies, galpones, etc. Que comerciando su producción en forma asociativa podría generar en un futuro no muy lejano, una nueva línea de exportación para el País.